Africa 3.0

Sami Naïr: “La juventud es un elemento de esperanza en África”

Este mes de marzo Tenerife ha acogido un espacio de encuentro para repensar África que ha sido un auténtico bálsamo para aquellos (cada vez más) que desean asomarse a la orilla del continente vecino y ver si es cierto o no todo lo que cuentan. Con un panel extraordinario de personalidades africanas y especialistas en lo que allí acontece, el foro ‘Enciende la tierra’, organizado por la Fundación CajaCanarias, empezaba el ciclo de conferencias planteando África Hacia nuevos horizontes. Tras proponer la necesidad de Descolonizar el pensamiento y explicar de primera mano las Revoluciones después de Tahrir, el último de los coloquios de esta edición centrada en las realidades africanas ha cerrado con la pregunta ¿Puede África ganar su futuro?.

Para dar respuesta a esta cuestión, el politólogo argelino, Sami Naïr, y el coordinador de Movilización de Greenpeace España, Juan de Dios Fernández, han tomado asiento frente a la sala del Espacio Cultural de la fundación, que semana tras semana sorprendía al mostrar más bien pocas butacas vacías. Uno de ellos se mostró más escéptico que el otro en cuanto al futuro que se avecina para África.

“No hay diferencia cualitativa en el desarrollo del conjunto africano con los años sesenta o setenta. Los poderes se han desarrollado, es verdad, pero económicamente el continente sigue siendo encarcelado en el subdesarrollo”, afirma Sami Naïr. En su intervención, señala como primer problema para el futuro de África que es un territorio dividido. “Prácticamente no hay un solo país que pueda decir hoy en día que tiene una población homogénea que se reconoce totalmente en la identidad del país. Es un continente desconocido, dividido y un continente en el que las fracturas geopolíticas son determinantes, tanto por razones internas como por el juego de las potencias internacionales, en particular hoy en día de las dos grandes potencias europeas, Francia y Gran Bretaña”, manifiesta.

Un contexto de fragmentación social en el que además conviven en torno a 1.200 millones de personas. Y pese a lo que pueda decir el presidente francés Emmanuel Macron, Naïr califica este crecimiento demográfico africano como positivo. “Es una recuperación demográfica”, puntualiza, ya que según comenta “la trata de esclavos se cobró más de sesenta millones de personas entre el siglo XVII y el siglo XIX”. Y a pesar de que expone problemáticas a las que se enfrente el futuro de África y que afectan a esta superpoblación (como la inestabilidad económica, el paro o “la actual política de criminalización de la migración”), él asocia la alta natalidad a la juventud; que representa el setenta por ciento de los habitantes de los países africanos en su totalidad y sobre la que el argelino deposita los mayores síntomas de avance del continente.

“Estos últimos veinte años ha habido un cambio fundamental en África: el cambio de las mentalidades. Los jóvenes africanos de ahora, no hablo de los que emigran que son un dos o un tres por ciento, sino de la inmensa mayoría de los jóvenes de África saben perfectamente que su porvenir está en África. Son africanos orgullosos de serlo, orgullosos de sus civilizaciones y absolutamente convencidos de que van a tener un papel histórico importante. Esto es un elemento fundamental en la mentalidad de los africanos. El cambio de las mentalidades de los africanos, provocado por la juventud, es un elemento de esperanza en África que va a provocar movilización, toma de conciencia. Es esperanzador”, concluye.

Mientras para el politólogo el futuro del continente pasa por “actuar sobre el comercio, la riqueza y la democracia”, desde la perspectiva del coordinador de Movilización de Greenpeace España, el futuro de África está condicionado al fin de los problemas relacionados con el medio ambiente. Fundamentalmente a siete: sobrepesca, mala gestión de residuos, deforestación y explotación de tierras agrícolas, éxodo urbano, cambio climático y minería. Casi todos están relacionados con la maldición de los recursos que, tal y como apunta Juan de Dios Fernández, “la tercera parte de ellos están en África, sus beneficios no”.

La única excepción a esta fortuna envenenada son los residuos: “Cerca de capital de Ghana, en Accra, está el vertedero de Agbogbloshie. Es uno de los mayores vertederos tecnológicos que existen en el mundo, esto significa que cada año llegan a aquí 215.000 toneladas de residuos tecnológicos. Nuestras viejas televisiones, nuestros viejos móviles, nuestra lavadora que se rompe,… acaban llegando a aquí porque la mayoría de esas toneladas de residuos proviene de Europa y además incumpliendo el Convenio de Basilea que prohíbe que la basura tecnológica viaje de unos países a otros”, explica. Otra dificultad es la gestión del plástico. “Muchos países africanos están tomando medidas para controlar el uso del plástico, el último de ellos Kenia que en octubre del año pasado prohibió el uso de bolsas de plástico”. Aunque añade: “el auténtico problema de África no es el consumo de plástico, es qué se hace a posterior con ese plástico”.

Alejado de ópticas tremendistas, de Dios hace un paralelismo revelador: “Todos los problemas medioambientales están relacionados con problemas sociales, pero su resolución también conlleva mejoras para la sociedad”. Y sorprendentemente, o no, por cada una de las consecuencias negativas para el medio ambiente que ha citado, ha expuesto también varias propuestas para poner remedio. Por ejemplo, en relación al plástico, comenta que “en un estudio que se hizo en Mauritania encontraron que el ochenta por ciento de las vacas tenías restos de plástico, principalmente de bolsas de su entorno”, pero también revela la solución que ha aportado Mamadou Dia: “Él era un inmigrante que estuvo en Canarias y cuando volvió a Senegal se le ocurrió la idea maravillosa de coger botellas de plástico, llenarlas de arena y utilizarlas como base para construir casas”.

Click para comentarios

Contesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 

Si crees en la libertad, en Canarias3puntocero podrás encontrarla. La independencia no se regala, hay que conquistarla a diario. Y no es fácil. Lo sabes, o lo imaginas. Si en algún momento dejaste de creer en el buen periodismo, esperamos que en Canarias3puntocero puedas reconciliarte con él. El precio de la libertad, la independencia y el buen periodismo no es alto. Ayúdanos. Hazte socio de Canarias3puntocero. Gracias de antemano.

Cajasiete Hospiten Binter La Caixa ANÚNCIESE AQUÍ
BinterNT TenerifeToday 2Informática

Copyright © 2015 - Canarias3puntocero.

subir