Africa 3.0

Radio machete

Cuando los niños en Bruselas no quieren acostarse se les recuerda que si se portan mal vendrá el coco que no es otro sino nuestro glorioso Duque de Alba. Bélgica es un estado ficticio donde nunca parece suceder nada y que tan pronto se disuelva la UE estallará en dos comarcas flamencas y valonas. Me gusta definirlo como un país online y ortopédico en su encaje histórico que difícilmente se sostiene. Lo que no es virtual es la inmundicia que bajo sus alfombras esconde.

Leopoldo II

Leopoldo II

Los belgas fueron los fox terrier de la colonización: menudos pero matones. Y lo cierto es que su pasado colonial es una encantadora colección de atrocidades y trapos sucios que [mal] intentan ocultar. Caso de la venta a los EE.UU. del uranio que se usó para las bombas de Hiroshima y Nagasaki a la par de sus crueldades en Africa central. En el corazón del continente negro, el colosal Congo se entregó al Rey Leopoldo que de una manera obscena lo expolió para su enriquecimiento personal bautizándolo como Estado libre del Congo. Tales fueron las bestialidades físicas de sus funcionarios que la comunidad internacional y el propio estado intervinieron la posesión de Leopoldo. Territorio que a la postre se convertiría en una colonia belga hasta 1960. Año en el que los colonos belgas salieron del Congo como ratas por miedo a que los negros se los comieran o eso me decía mi amigo de la infancia Pablo, que nació en Leopoldoville; actual Kinshasa y que en un vuelo de Sabena en plena madrugada abandonaron Africa con lo puesto pero con dos maletines…

Radio_Machete

   Los belgas crearon una estructura colonial basada en el color de la piel. A los más claros y de cabeza más grande los promocionaban como funcionarios. Generosos estos belgas que ahora presumen de orden. Más allá de las amputaciones de miembros por no trabajar “bien” para los capataces, estaban las violaciones que escupían fetos socialmente incomodos que debían ser escondidos y que hinchados, aparecían flotando en las riberas del Rio Congo. Todo ello quedó magistralmente retratado en las obras de Joseph Conrad o Conan Doyle, El Corazón de las tinieblas o The crime of the Congo  respectivamente, se sumergirán en los sadismos de los belgas contra los nativos. Aunque la joya de la corona de las crueldades belgas la encontramos en el genocidio de la pequeña Rwanda del que el pasado 7 de abril se cumplen ya 24 años. Sí, Bruselas intenta tapar la efeméride y no quiere saber nada del tema.

Rwanda es un estado garrapata que parasita al Congo. No produce nada pero a través de él sale el Coltán de nuestros móviles, que no es poco; también se usa para limpiar dinero y como intermediario de transferencias de las que Bruselas algún día debería dar cuenta. Su población pertenece a las etnias hutu y tutsi. Los belgas acrecentaron las diferencias que ya existían entre ambos grupos humanos. Los tutsi eran ganaderos y menos negros que los hutus. Una “lógica razón para darles algo de formación y promocionarlos como funcionarios. Los tutsi también eran el grupo minoritario y los hutus, al ser más negros, debieron pensar los “civilizados belgas, era lógico que siguieran siendo lo que históricamente venían siendo: vasallos. A todo esto, en los años noventa, un tal Boutros Ghali, infausto secretario general de la ONU, se embolsaría hasta dieciocho millones de libras por mediar en la venta de armas al régimen ruandés. Arsenal afilado bajo la importación de medio millón de machetes chinos al coste de 29 centavos la pieza que se utilizarían para cortar manos y crear una generación de huérfanos. Así es; alguien buscó el mejor y más discreto intermediario para que los machetes salieran a precio de coste y, en caso de duda, preguntar a la inteligencia francesa, a los mercaderes belgas o a algún funcionario de la ONU. Moral de geometría variable. Como les dije, la semilla de la antipatía hutu – tutsi ya existía antes de la llegada de los belgas; estos simplemente la regaron, occidente la abonó y los africanos recogieron la sangría.

Mapa imperio Belga

Imperio Belga

Calificándolos de cucarachas y alentando a su total exterminio, en julio de 1993, la Radio Televisión de las Mil Colinas llamó al asesinato contra la población tutsi. El catalizador de la carnicería fue el derribo del Falcon 50 en el que viajaba el líder hutu Habyarimana y el presidente de Burundi. El corazón de Africa se sumió en un baño de sangre en el que un millón de tutsi fueron pasados a machete. Bélgica se limitó a evacuar a los suyos, miró para otro lado y evitó sus responsabilidades como ex metrópoli y antiguo saqueador del país. Con su vergonzosa operación Turquoise, Francia sería acusada de complicidad con los asesinos hutus y la ONU sumó así a los desastres de los Balcanes y Somalia otro esperpéntico espectáculo de indiferencia e incapacidad. Francia siempre valora sus intereses económicos y el manual de la Françafique dicta que el euro vale más que la sangre. Del degolladero ruandés se salva muy poco; recuerdo la figura del militar canadiense Roméo Dallaire, al que Naciones Unidas negó los 600 soldados se elite que [este] requería para detener el genocidio que el dial de radio machete invitaba a llevar a cabo contra la población civil.

La carnicería de Rwanda se ha denominado como el holocausto olvidado y de alguna manera es lógico que Bruselas intente tapar bajo la manta del olvido lo que aconteció. El tema es tremendamente incomodo en la capital de Europa pues los belgas son responsables directos de la matanza. Después están las atrocidades y el enriquecimiento sin parangón del Rey Leopoldo II gracias al caucho y los diamantes. ¿Hay alguien que no piense que semejante fortuna no ha repercutido en la familia real belga? Pues Leo es tatarabuelastro del actual rey de los belgas. Se estima que gracias a sus brutalidades coloniales, perderían la vida unos diez millones de congoleños, que el maltrato y el regimen de semiesclavitud se mantuvo hasta los años sesenta y que la actual residencia de la familia real belga se pagó con los beneficios de Leopoldo el carnicero; Rey de Bélgica; la capital moral de Europa.

cuadernosdeafrica@gmail.com

@Springbok1973

CENTRO DE ESTUDIOS AFRICANOS DE LA ULL

Click para comentarios

Contesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 

Si crees en la libertad, en Canarias3puntocero podrás encontrarla. La independencia no se regala, hay que conquistarla a diario. Y no es fácil. Lo sabes, o lo imaginas. Si en algún momento dejaste de creer en el buen periodismo, esperamos que en Canarias3puntocero puedas reconciliarte con él. El precio de la libertad, la independencia y el buen periodismo no es alto. Ayúdanos. Hazte socio de Canarias3puntocero. Gracias de antemano.

Cajasiete Hospiten Binter La Caixa ANÚNCIESE AQUÍ
BinterNT TenerifeToday 2Informática

Copyright © 2015 - Canarias3puntocero.

subir