América

Cuba: 1960, año sangriento

Después de vivir 1959, Cuba, con Fidel Castro como líder absoluto, se dispone a continuar con su proceso revolucionario, contaba con  el apoyo de la mayoría del pueblo, aquellos discursos de: “NO SOMOS COMUNISTAS”, esta revolución es verde como las palmas, de los humildes, con los humildes y para los humildes calaban hondo en los corazones, alguien dijo: “Las masas son emocionales” que verdad tan inmensa, lo he vivido.

Según ​ Avram Noam Chosmsky, no es complicado manipular a las masas y se puede fabricar el consenso, las estrategias básicas son diez:

1.- Estrategia de la distracción.

2.- Crear problemas y después ofrecer soluciones

3.- La estrategia de la gradualidad ( Hacer que se acepte lo inaceptable, poco a poco )

4.- La estrategia de diferir ( Presentar una médida como dolorosa, pero necesaria )

5.- Dirigirse a las masas como personas de poca edad.

6.- Utilizar mucho más lo emocional, que la reflexión.

7.- Mantener a las masas en la ignorancia y la mediocridad.

8.- Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad.

9.- Reforzar la autoculpabilidad.

10.- Conocer a los individuos mejor de lo que ellos se conocen.

Sin lugar a dudas nada era nuevo, todo estaba bien estudiado.

Los cubanos seguían con fe ciega al adorado líder , esto es una verdad incuestionable. Todo ocurría a una velocidad vertiginosa, a nivel popular muchos hechos se desconocieron, otros se sabían por vecinos, familiares y amigos, a pesar de aún existir mucha prensa, la mayoría de periodistas también creían en la REVOLUCIÓN y aceptaban como buenas las versiones oficiales.

Toda la década del 60 fue tan  convulsa que es imposible resumirla, pero 1960 fue un año vertiginoso, no sé me ocurre otra forma de definirlo, ciertamente los fusilamientos comenzaron en la Sierra Maestra, en la etapa guerrillera, aumentaron en 1959, después del triunfo de la revolución y han continuado a lo largo de toda la dictadura Castrista, pero muchos aseguran que 1960 fue el año en que más cubanos murieron fusilados, testigos de aquella época , cuentan que en la fortaleza La Cabaña, con juicios sumarísimos y sentenciados a muerte pudieron ser fusilados hasta 200 prisioneros en algunas noches, sentencias firmadas por el Ché Guevara, sin abogados defensores, sin testigos, bastaba una denuncia del alguien que simplemente dijera que eras batistiano, que no estabas de acuerdo con la “revolución”, que tenías intención de hacer algo en contra del proceso revolucionario, todo ocurría dentro de esa fortaleza, quedaba como secreto militar, no hay cifras exactas, por los años ya quedan menos testigos, algunas se han escrito mucho después, otras no.

Entre los fusilados en juicio sumarísimo se encontraba el Capitán Beatón, aquel que le diera muerte al Comandante Cristino Naranjo a la entrada de Ciudad Libertad, disparándole por no dar claramente la contraseña.

Sin entender que ocurría, algunos cubanos conocen la noticia de que el Capitán se había alzado en armas en la Sierra Maestra y pretendía acabar con la revolución, por tanto fue fusilado por traidor.

La revolución contó con tres extranjeros que llegaron a tener los grados de Comandantes, Williams Morgan norteaméricano y del que Fidel Castro expresó que su valentía y arrojo le hicieron ganar esos grados luchando por la libertad del pueblo y por tanto ya era cubano, Williams Morgan llegó a dirigir en combate una columna de mil hombres.

Otro Comandante extranjero fue Eloy Gutiérrez Menoyo, madrileño, nacionalizado cubano y al que sus compañeros apodaron el gallego.

Por último Ernesto Guevara, el Ché, argentino, quien conjuntamente con Camilo Cienfuegos encabezara la columna invasora de Oriente a Occidente.

Cuál fue la suerte de estos tres comandantes, lo veremos muy pronto.

Castro ataba y bien ataba, no daba puntada sin hilo​, pasó las funciones del Poder Ejecutivo y del Poder Legislativo al Consejo de Ministros presidido por él, y lanzó la consigna de «¿Elecciones para qué?».

En 1959 Cuba tuvo un presidente de República Miguel Urrutía.

José Miró Cardona fue el Primer Ministro que nombró Castro para que acompañara a Urrutia, pero el 16 de Febrero para sorpresa de todos Miró Cardona renuncia y pasa a ser Castro el Primer Ministro , quién lo nombró? él mismo, Fidel se nombra Primer Ministro, Urrutia como figura decorativa poco puede hacer.

Fidel había prometido celebrar elecciones y restablecer la democracia. Pero un mes después, al asumir como primer ministro del gobierno revolucionario, sustituyó la Constitución por una «ley fundamental» redactada por él, convirtió al presidente de la República en figura ornamental, nombró a  MANUEL URRUTIA LLEÓ PRESIDENTE DE CUBA, no lo conocía nadie, ni sabían por qué era el nuevo presidente sin celebrarse elecciones, era una decisión personal de Fidel y pocos la cuestionaron, fue reconocido internacionalmente y  aprobado hasta por USA, en Enero del 59 se encontraba en Venezuela, exiliado por su evidente oposición a Batista, regresa a Cuba para tomar posesión de su cargo,  pero veamos quien era Urrutia, abogado, llegó a ser juez en la provincia de Oriente, el 14 de Marzo de 1957 (Gobierno de Batista ) actuó en el juicio contra 150 hombres acusados por acciones antigubernamentales, 22 de ellos capturados cuando intentaban unirse a la guerrilla en la Sierra Maestra, la sentencia del juez Urrutia fue la siguiente: “En vista a la usurpación y retención ilegal del poder por Batista y sus seguidores, los defendidos actuaron de acuerdo a sus derechos constitucionales”…

​Así que fueron absueltos, Batista era un ilegal ciertamente, tenía la Presidencia por un golpe y un individuo ilegal no debía pedir procesar a nadie……. pero ese principio justo no se aplicaría años más tarde.

Entre las primeras medidas  que decidió tomar Urrutia estuvo eliminar prostibulos, casinos y loterías, argumentando que estos influían corruptamente sobre el estado cubano, pero los trabajadores de estos sectores protestaron y Castro paró las medidas, expuso a Urrutia, que todos antes de intervenir debían encontrar un empleo alternativo, así esto quedó momentáneamente como estaba.

Surgieron diversas disputas entre el Presidente y el líder revolucionario, entre las cuales destacaban la reducción del salario de Urrutia (que era el mismo que recibía Batista, de 100.000 al año​) y las intenciones del jefe de estado de convocar nuevamente a elecciones, a lo que Castro se oponía rotundamente, pues el líder revolucionario consideraba que la vuelta de las elecciones significaría el regreso a los partidos políticos corruptos y las votaciones fraudulentas que marcaron el período de Batista.​

Urrutia fue acusado por el periódico Avance de haber comprado un chalet de lujo, lo cual fue interpretado como un signo de traición a la revolución. Urrutia negó la acusación y emitió una orden judicial contra el periódico por difamación. Esta historia avivó las tensiones entre el gobierno revolucionario y el Presidente, que también rechazó públicamente tener desacuerdos con Fidel Castro. Sin embargo, lo cierto es que para mediados del año el poder del Presidente era solo nominal, y Urrutia se había distanciado por completo del gobierno legislativo, incluyendo Castro, debido a la creciente influencia comunista en el estado, contra los cuales realizó una serie de comentarios críticos. Durante el período en el que Castro no declaró ninguna afiliación con los comunistas cubanos, Urrutia era un declarado anticomunista porque ellos se habían negado a apoyar la insurrección contra Batista.

El 17 de julio de 1969, tan solo siete meses y medio después de asumir el cargo, Urrutia fue obligado a renunciar por Conrado Bécquer, dirigente de los trabajadores del azúcar. Aunque Castro renunció brevemente como Primer Ministro en protesta, ese mismo día denunció también al gobierno de Urrutia, por considerar que su “febril anticomunismo” estaba teniendo un efecto perjudicial en el gobierno cubano. El sentimiento de apoyo hacia Castro provocó una manifestación popular contra el jefe de estado frente al palacio presidencial, exigiendo la renuncia inmediata de Urrutia y la reincorporación de Castro como Primer Ministro. Tan solo un día después, viéndose sin apoyos, Urrutia aceptó renunciar. El 23 de julio, Castro regresó a la posición de Primer Ministro y nombró Presidente a Osvaldo Dorticós Torrado, que era más leal a las reformas socialistas emprendidas por la Revolución.

Que podía hacer un hombre desconocido frente al adorado líder? NADA.

Una vez fuera del gobierno, Urrutia debió buscar asilo en la embajada de Venezuela y posteriormente se exilió en los Estados Unidos, donde fue profesor de español en el barrio neoyorquino de Queens. Murió en Nueva York el 15 de julio de 1981

Así terminó la historia de Urrutia en la Revolución, como muchos otros, lo cierto es que nunca hizo campaña, ni declaraciones, simplemente se fue y se dedicó a su vida y su familia, creo que era un hombre honesto y eso casi nunca va muy bien en polìtica.

Sin olvidar que en 1960 comienzan las intervenciones a las grandes empresas extranjeras, sólo el comienzo del caos, centralizar la economía es de las peores cosas que le han sucedido a Cuba, como en cualquier país que se ha hecho.

Pero veremos cuantos más fueron detenidos, fusilados, exiliados, desaparecidos, “suicidados” o pasaron al PLAN PIJAMA (frase popular en Cuba, los mandan a sus casa y desaparecen de la vida pública).

Video:  Fidel asegura que  esta Revolución es verde como las Palmas:

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