Africa 3.0

La fuerza de la sociedad civil en África

La presión de la sociedad civil argelina consiguió que el que parecía eterno presidente, Abdelaziz Buteflika, dimitiera tras veinte años en el poder, cuando ya había presentado su candidatura para un quinto mandato. Ahora ha conseguido otro gran logro: que el Consejo Constitucional de Argelia posponga las elecciones presidenciales que estaban provistas para el 4 de julio. Desde que el jefe del ejército, Ahmed Gaid Salah, las anunció el 10 de abril, pocos días después de la dimisión del antiguo presidente, la ciudadanía se ha manifestado viernes tras viernes para pedir su anulación ante el temor de que estén controladas por las mismas personas que mantuvieron a Buteflika tantos años en el poder. De hecho, los altos cargos del país no han cambiado. Por eso, también se ha opuesto al diálogo que quiso impulsar Gaid. Además, ningún candidato conocido se había presentado a estos comicios, otra forma más de boicotearlos.

También en Sudán, la presión popular consiguió la dimisión del presidente Omar al-Bashir el pasado 11 de abril, poniendo así fin a 26 años de ‘reinado’. Desde entonces, la sociedad civil ha continuado con sus protestas para conseguir un gobierno civil. Ante la negativa de los militares de ceder el poder, las manifestaciones y sentadas continuaron, principalmente delante del cuartel general del ejército. El lunes 3 de mayo, el ejército decidió dispersar a los manifestantes y lo hizo con balas, lo que causó diversos muertos y numerosos heridos. Como respuesta, la oposición cortó todos sus contactos con los militares y llamó a la desobediencia civil total, lo que anuncia que la situación se va a tensar mucho más en las próximas semanas.

Ambos casos muestran la fuerza que la sociedad civil tiene en muchos países de África y como, cada vez más, su presencia es más necesaria para garantizar la democracia y el respeto a los derechos humanos en el continente. No es una tarea fácil la que espera a todos aquellos ciudadanos que deciden participar en este tipo de movimientos porque, como hemos visto recientemente en Sudán, pero también en muchas otras partes del continente, durante los últimos años esta opción puede costarles la vida o sufrir encarcelamiento, torturas y otros tipos de violaciones de sus derechos fundamentales. A pesar de tan alto precio que pueden pagar, cada vez son más los hombres y mujeres que se suman a estas campañas.

Estas últimas siempre desempeñan un papel muy destacado en la lucha por la defensa de la democracia y los derechos humanos. Lo hemos visto recientemente en Sudán donde muchas de ellas han liderado sentadas y manifestaciones y han arengado a las masas para que el ánimo popular no decayera. Pero el patrón se repite por todas partes.

Ya no se puede contar la realidad de las Áfricas de hoy sin tener en cuenta los cientos de ciudadanos que salen a las calles en tantas partes del continente para hacer oír su voz y defender sus derechos. Ellos y ellas cada día marcan el camino por el que quieren que avancen sus países y, en la mayoría de los casos, lo consiguen.

Click para comentarios

Contesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 

Si crees en la libertad, en Canarias3puntocero podrás encontrarla. La independencia no se regala, hay que conquistarla a diario. Y no es fácil. Lo sabes, o lo imaginas. Si en algún momento dejaste de creer en el buen periodismo, esperamos que en Canarias3puntocero puedas reconciliarte con él. El precio de la libertad, la independencia y el buen periodismo no es alto. Ayúdanos. Hazte socio de Canarias3puntocero. Gracias de antemano.

Cajasiete Hospiten Binter ANÚNCIESE AQUÍ
BinterNT TenerifeToday 2Informática

Copyright © 2015 - Canarias3puntocero.

subir