3.0 Opinion

No te la juegues

Volvió a hacer la misma apuesta. Cuando la vida te pone en la misma tesitura, no puedes hacerte pequeño; la consigna está en responder con toda la carga. Se sintió fuerte. Esta vez prefirió una metáfora para no volver a cargar con ironía. Ésa hubiera sido la opción más fácil. “Alágala que ella se echa”, recordó casi como un mantra de los viejos de La Gomera. Pensó que con él sería igual. Usó sus mejores armas y puso a disposición todas las claves para que las cosas volvieran a su sitio. Complació deseos, facilitó las situaciones. Los efectos fueron igual de inmediatos que efímeros. Agradaron y reconfortaron como el mejor de los abrazos. Pero la mente sucia no dejó que progresaran las buenas sensaciones. Lo seres humanos somos así, capaces de lo mejor y de lo peor. Él tuvo la ocasión y la desperdició. Puertas abiertas a un horizonte prometedor, y sin embargo decidió volver a regodearse en la misma porquería. Nunca pudo creer que de verdad las cosas pudieran salir bien.

Volvió a hacer la misma apuesta. Cuando la vida te pone en la misma tesitura, no puedes hacerte pequeño; la consigna está en responder con toda la carga. Se sintió fuerte. Esta vez prefirió una metáfora para no volver a cargar con ironía. Ésa hubiera sido la opción más fácil. “Alágala que ella se echa”, recordó casi como un mantra de los viejos de La Gomera. Pensó que con él sería igual. Usó sus mejores armas y puso a disposición todas las claves para que las cosas volvieran a su sitio. Complació deseos, facilitó las situaciones. Los efectos fueron igual de inmediatos que efímeros. Agradaron y reconfortaron como el mejor de los abrazos. Pero la mente sucia no dejó que progresaran las buenas sensaciones. Lo seres humanos somos así, capaces de lo mejor y de lo peor. Él tuvo la ocasión y la desperdició. Puertas abiertas a un horizonte prometedor, y sin embargo decidió volver a regodearse en la misma porquería. Nunca pudo creer que de verdad las cosas pudieran salir bien.

Las situaciones se arrastraron. El ambiente fue cada vez más nauseabundo y baboso. Día tras día los sentimientos volvieron al mismo punto de partida. Letanía. Cansinas situaciones donde terminaba primando el grito, la rabia. Ignoraron la desconfianza que sintieron al principio y siguieron adelante. Incautos avanzaron sin miedo a un destino errático. Se juraron una eternidad y el destino les ofreció sinsabores. Él continuó preso de sus mentiras. Ella siguió fiel a lo que había aprendido; no tuvo nada que ocultar. No lograron encontrarse en el camino. Trazaron rumbos diferentes. Cuando quisieron encontrarse fue demasiado tarde.

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 Horizonte. Grabado calcográfico de Patricia Delgado. 

El tiempo no ayudó; no curó ninguna herida. Los engañaron diciéndoles que todo es una cuestión temporal, que eso lo sanaría todo. Solo avivaron los rencores y los sinsabores. Presos de sus propios deseos nublaron las posibilidades de un futuro mejor. Fueron sus peores enemigos. Nadie les advirtió del sinuoso camino que recorrerían. Alimentaron discusiones con tramas sin sentido. Vociferaron insultos y provocaron obsesiones. Ninguno supo poner freno. Desbocaron años de represión. Él no lo entendió y siguió creyendo su propia falsedad. Ella enloqueció de amor y no supo hallar un camino de regreso.

De él no se supo qué fue. Nadie dio parte. Probablemente siguió ahogado en los mismos engaños. Ella buscó consuelo en otros cuerpos. Salvajemente poseyó todo lo que otrora le fue prohibido. Deseó y ejecutó pero nada logró saciarla. Volvió a ofrecer su peor versión. Una mañana recibió un mensaje que requería sus servicios. Se estremeció de placer sintiéndose deseada y no reparó en las consecuencias. Pensó en lanzarse una vez más al vacío y prostituir un sentimiento. Fue entonces cuando leyó el cartel de la mutua de seguros en la publicidad del tranvía: “No te la juegues”. Paró en seco. La respuesta a sus inquietudes parecía venir en señales místicas. La frase detonó la emoción. Sintió el ardor en el corazón. Respiró hondo y encontró antiguas sensaciones. Sus ojos brillaron de emoción. No respondió al mensaje. Por fin había encontrado por lo que luchar.

@cesarmg78

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