3.0 Opinion

Atrapado por el carnaval

Aunque trates de evitarlo el carnaval te atrapa. Puede que tengas fobia a disfrazarte, al bullicio impostado y obligatorio, a los decibelios por encima de tus posibilidades y al vecino cargante que trata de hacerse el gracioso soplando un cornetín que le harías tragar de buena gana si no midiera casi dos metros y fuera en sus años mozos una firme promesa en el terrero “Mencey Tegueste”. Es lo que hay.

Bajas a la calle y te frotas los ojos cuando tienes que esquivar una guagua que pasa por tu calle… donde no hay parada.”El ayuntamiento cambió los recorridos para el desfile del Coso”, te aclara un amable caballero disfrazado de atleta sexual japonés y provisto de una sonrisa por tu cara de despiste. Vas a comprar el periódico (acción surrealista propia de carnavales) y tienes que mirar dos veces a tu quiosquero, Charly, porque esta disfrazado de travesti malayo y dudas si es él o una sustituta venida de tierras orientales.

carnavalbn

Aunque trates de evitarlo el carnaval te atrapa. Puede que tengas fobia a disfrazarte, al bullicio impostado y obligatorio, a los decibelios por encima de tus posibilidades y al vecino cargante que  trata de hacerse el gracioso soplando un cornetín que le harías tragar de buena gana si no midiera casi dos metros y fuera en sus años mozos una firme promesa en el terrero “Mencey Tegueste”. Es lo que hay.

Bajas a la calle y te frotas los ojos cuando tienes que esquivar una guagua  que pasa por tu calle… donde no hay parada.”El ayuntamiento cambió los recorridos para el desfile del Coso”, te aclara un amable caballero disfrazado de atleta sexual japonés y provisto de una sonrisa por tu cara de despiste. Vas a comprar el periódico (acción surrealista propia de carnavales) y tienes que mirar dos veces a tu quiosquero, Charly, porque esta disfrazado de travesti malayo y dudas si es él o una sustituta venida de tierras orientales.

Con ganas de esquivar tanta impostura pido un café en la terraza del bar que me sirve un camarero sin disfraz ( ¡por fin!)  y abro el diario para volver al mundo del carnaval: “Sacarlett Johannson embarazada” dice un  titular y pienso: “ a mí que me importa…” “Un bebé arrasa en Youtube haciendo flexiones con su padre”, ¡pues qué bien! En fin, mientras veo de reojo a un pastor alemán con un tutú rosa cubriéndole el lomo pienso que opinará el can sobre el disfraz  propinado  por su dueña, una joven ataviada con una maxipeluca tipo Michael Jackson en sus años mozos. Pena de patrulla defensora de los animales….

 Me largo, no aguanto más. Recojo mi sombrero, la cartuchera y las pistolas y pongo rumbo al guachinche “ La ponderosa” donde he quedado con la cuadrilla, porque a las cuatro asaltamos el furgón blindado del banco al ritmo de la banda sonora de  “Los siete magníficos”. ¡Feliz carnaval!

@rafademiguelmar

Click para comentarios

Contesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 

Si crees en la libertad, en Canarias3puntocero podrás encontrarla. La independencia no se regala, hay que conquistarla a diario. Y no es fácil. Lo sabes, o lo imaginas. Si en algún momento dejaste de creer en el buen periodismo, esperamos que en Canarias3puntocero puedas reconciliarte con él. El precio de la libertad, la independencia y el buen periodismo no es alto. Ayúdanos. Hazte socio de Canarias3puntocero. Gracias de antemano.

Cajasiete Hospiten Binter ANÚNCIESE AQUÍ
BinterNT TenerifeToday 2Informática

Copyright © 2015 - Canarias3puntocero.

subir