Africa 3.0

Idai, una estela de desolación

Idai es un nombre que se perpetuará largo tiempo en la memoria de muchos africanos. Algunos expertos han asegurado que ha sido el ciclón más fuerte que se recuerda y ninguno de sus antecesores ha sido benigno. Durante varios días azotó con fuertes vientos huracanados  y lluvias torrenciales amplias extensiones del sureste africano. Mozambique, Malawi y Zimbabue fueron los países más afectados, donde las secuelas que ha dejado son más graves.

No hay cifras precisas de víctimas mortales, las primeras hablan de 720,  pero sí descripciones dramáticas de la destrucción y los problemas humanos que ha dejado. UNICEF, que tiene expertos en los tres países, estima que el número de damnificados se aproxima a los tres millones de personas, una buena parte niños. Todos los daños imaginables se acumulan en unas regiones a las que hacer llegar ayudas urgentes se vuelve poco menos que inaccesible.

Gracias al uso de drones hay imágenes e información de muchos lugares a donde es imposible acercarse y a comarcas enteras anegadas por las inundaciones de los múltiples ríos que se han desbordado. El viento ha arrasado centenares de miles de modestos hogares dejando a las familias a la intemperie. Faltan alimentos, mantas para cobijarse y agua. Una de las necesidades que las organizaciones humanitarias consideran más apremiantes son pastillas para el tratamiento de las aguas.

Las descripciones de quienes se hallan sobre el terreno son sobrecogedoras. Ninguno de los tres países afectados dispone de medios para afrontar las necesidades que genera una catástrofe de esta naturaleza. Y la ayuda internacional, a veces tan diligente en situaciones similares, está llegando con cuentagotas. Sorprende el eco que despiertan los ciclones que afectan a los Estados Unidos o países del Caribe, generalmente menos dañinos, y el escaso interés que la opinión pública internacional presta a los efectos del Idai.

En los medios europeos, y nada digamos americanos, apenas se han difundido noticias de lo que estaba ocurriendo y de sus consecuencias. Y eso que sus efectos se prolongaron varios días y aún continúan existiendo muchos lugares y poblados a los que no se ha llegado. Las carreteras, ya de por sí malas, están cortadas y en otros lugares son las inundaciones las que impiden los accesos a comarcas enteras. Los gobiernos de los tres países hacen lo que pueden, que no es mucho, por socorrer a las víctimas con primeros auxilios. Faltan medicinas, médicos y equipos.

La urgencia en prestar ayudas para paliar los problemas más acuciantes deja en un segundo plano la necesidad siguiente que planteará la restauración de las viviendas, de las vías de comunicación y demás servicios públicos como la electricidad, tan necesaria para que la normalidad empiece a restablecerse. Cerca del millón de niños se han quedado sin escuelas y muchos modestos centros hospitalarios están destruidos. Mozambique cuenta con más recursos pero Malawi y sobre todo el Zimbabue que Mugabe dejó destrozado es muy poco lo que pueden hacer.

Las ONG, Cruz Roja, UNICEF, Médicos Sin Fronteras, etcétera, se están volcando, aunque sus recursos se quedan muy cortos para la magnitud de la tragedia. Algunos de sus miembros lamentan la escasa solidaridad internacional que se está revelando. En su opinión, en buena medida el problema no reside tanto en la pasividad de los gobiernos occidentales como en la escasa atención que la prensa y, sobre todo, las televisiones están prestando al drama que centenares de miles de personas sufren.

África, concluía un veterano colaborador en estas emergencias, sigue estando muy lejos para los europeos. Sólo interesa a los turistas deseosos de conocer los mejores parques naturales del mundo y a los empresarios que siguen viendo al continente africano como la gran reserva de materias primas y se olvidan de los millones de personas que al igual que el resto de los mortales también tienen que enfrentar necesidades, epidemias y catástrofes de naturaleza como la que están sufriendo.

Click para comentarios

Contesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 

Si crees en la libertad, en Canarias3puntocero podrás encontrarla. La independencia no se regala, hay que conquistarla a diario. Y no es fácil. Lo sabes, o lo imaginas. Si en algún momento dejaste de creer en el buen periodismo, esperamos que en Canarias3puntocero puedas reconciliarte con él. El precio de la libertad, la independencia y el buen periodismo no es alto. Ayúdanos. Hazte socio de Canarias3puntocero. Gracias de antemano.

Cajasiete Hospiten Binter ANÚNCIESE AQUÍ
BinterNT TenerifeToday 2Informática

Copyright © 2015 - Canarias3puntocero.

subir